Ariadna Montiel toma control de Morena y avisa: sin corruptos en 2027
La nueva dirigente nacional de Morena tomó protesta y dejó claro que no habrá candidatos con antecedentes de corrupción para las elecciones de 2027. También pidió a los militantes denunciar cualquier práctica deshonesta dentro del partido.
Ariadna Montiel, quien fue la jefa de Bienestar durante los gobiernos de López Obrador y Sheinbaum, llegó al timón de Morena con un discurso bastante directo: limpiar la casa antes de que se llene más de basura. Los casi dos mil congresistas del partido la eligieron por unanimidad sin competencia, así que básicamente fue un coronazo. Esto sucedió en el World Trade Center de la CDMX, y después rindió protesta formal. Lo interesante es que reemplaza a Luisa María Alcalde, quien ahora está metida en asuntos legales como consejera jurídica de la presidenta.
En su primer discurso de unos 40 minutos, Montiel no se anduvo con rodeos: si quieres ser candidato en 2027, tu currículum debe estar impecable. Y esto no es puro teatro, wey. Dijo que aunque alguien haya ganado en las encuestas internas del partido, si hay evidencia de que metió las manos en la lata, se queda fuera. Para un partido que ha estado en el ojo del huracán por varios casos de corrupción en gobiernos estatales, esto es un anuncio importante. Llamó a toda la militancia a hacer un examen de conciencia y a denunciar a quien esté actuando fuera de la ley. Básicamente: si tu compañero está robando, tienes que chivatear.
En México, esto es especialmente relevante porque Morena controla la presidencia y buena parte de los gobiernos estatales. Si la corrupción se sigue metiendo por las grietas como hasta ahora, el movimiento pierde credibilidad rápido. La gente votó por Sheinbaum y Morena porque supuestamente iban a acabar con la corrupción, no para que los mismos personajes con otras caras siguieran con el mismo jueguito. Montiel parece estar consciente de esto y está tratando de poner orden antes de que explote todo. El tema es: ¿qué tan en serio se va a tomar esto? Porque las palabras están bien bonitas, pero en la práctica siempre hay presiones políticas internas que pueden cambiar las decisiones.
Montiel también dedicó tiempo a hablar de la soberanía nacional y a atacar a la oposición, diciendo que intentan injerencia extranjera y que buscan sembrar dudas. Hizo referencias al caso de Rocha Moya, exgobernador de Sinaloa, dejando claro que aunque Morena defiende a sus gente, no tolera la hipocresía de acusaciones con propósitos políticos. Llamó a mantener la unidad y a respaldar a Claudia Sheinbaum. Lo que queda claro es que la nueva dirigente quiere marcar territorio y decir que bajo su liderazgo van a ser más duros con la manzana podrida. Pero aquí viene la pregunta del millón: ¿cuándo fue la última vez que un partido político en México realmente se deshizo de sus corruptos, o siempre terminan protegiéndose entre ellos?
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