En Jalisco detectan 23 falsas amenazas de tiroteos en escuelas
Autoridades de Jalisco reportan 23 casos de retos virales donde estudiantes anuncian falsos tiroteos en escuelas, generando pánico y movilización de policía. Las autoridades advierten que esto es delito y puede resultar en cárcel.
En el Área Metropolitana de Guadalajara y otros municipios jaliscienses, han salido 23 reportes sobre amenazas falsas de tiroteos en planteles escolares, todas propagadas a través de redes sociales. Cada uno de estos casos ha obligado a que lleguen policías, que evacúen estudiantes y que los papás se caguen de miedo por sus hijos. Es un pedo que está creciendo y neta que afecta a un montón de gente.
Lo que está pasando es que jóvenes (a veces menores de edad) crean estos "retos virales" donde publican que va a haber un tiroteo o una bomba en una escuela, y aunque saben que es mentira, lo hacen de broma o por la presión de las redes sociales. El problema es que eso no es juego, wey. Las autoridades tienen que responder como si fuera real, desplegar equipos especializados, y mientras tanto los alumnos están aterrados. El fiscal del estado advierte que quien comparta este tipo de amenazas puede enfrentar investigaciones por apología del delito, y aunque ahorita las penas son bajas (entre 1 y 6 meses de cárcel), la onda es que esto va a escalar.
Gualajara concentra la mayoría de estos casos con 9 reportes; después vienen Zapopan con 4, y otros municipios con 1 o 2 cada uno. Lo curioso es que las autoridades han notado que muchos de estos incidentes suceden durante épocas de exámenes finales, así que algunos chavos podrían estar intentando suspender clases o simplemente buscando atención en internet. Hace poco un menor de entre 15 y 16 años dejó una nota sobre una bomba en la estación de Tren Ligero del CUCEI, y aunque fue descartada como falsa, activó todo un protocolo de seguridad.
La Secretaría de Seguridad está metiendo campaña en escuelas para que los estudiantes entiendan que no es chistoso y que tiene consecuencias reales. Van a planteles, hablan con chavos, padres de familia y maestros para que juntos identifiquen este tipo de contenidos maliciosos antes de que se propaguen. Reforzaron los patrullajes en escuelas y coordinan con diferentes corporaciones para estar presentes. El mensaje es claro: si compartes o participas en estos retos, te metes en un problema legal gordo, además de poner en riesgo a miles de personas que tienen miedo real de que algo malo suceda. ¿A quién se le ocurre que arruinar el día a miles de estudiantes y maestros es un chiste digno de compartir?
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