La CDMX se prepara para 4 días de calor intenso a principios de mayo
Del 5 al 8 de mayo la capital mexicana enfrentará temperaturas entre 29 y 32 grados con un UV bien agresivo. Las autoridades ya soltaron la recomendación de no exponerse mucho al sol y mantenerse hidratado.
Wey, prepárate porque la semana que empieza va a estar bien sofocante en la CDMX. Las autoridades capitalinas ya están avisando que de martes a viernes la onda va a estar pesada con un calor que no es broma. Estamos hablando de temperaturas máximas que van a rondar los 29 a 32 grados, y eso en la capital del país significa que en algunos rincones va a estar aún más insoportable. Lo cañón es que además del calor, el índice de radiación ultravioleta va a estar por las nubes, así que no es solo el termómetro lo que te va a freiír, sino también esos rayos del sol que te queman aunque no lo sientas.
Por si fuera poco, también están pronosticando que después de las tres o cuatro de la tarde caigan chaparrones aislados, eso que hace más húmedo el ambiente y toda la onda se vuelve más insoportable. El cielo va a estar medio nublado, lo cual podría ayudar un poco, pero no esperes que sea una salvación. Cuando llueve en estas condiciones, lo que pasa es que el ambiente se vuelve más pegajoso y la sensación térmica se va a los cielos. Es lo peor que te puede pasar: calor + humedad = una pesadilla climatológica.
La recomendación básica es simple pero importante: mantente en lugares frescos y ventilados, toma mucha agua (en serio, más de la que crees que necesitas), y no hagas pendejadas como ponerte a chambear en el sol del mediodía sin protección. Usa bloqueador solar aunque estés en la sombra, porque esos rayos UV traspasan casi todo. Vístete con ropa ligera y de colores claros (blanco, beige, amarillo claro), porque la ropa oscura absorbe el calor y te vas a sentir como pollo en la olla. Las gafas de sol, sombrilla y gorra no son accesorios fancy, son necesidades si no quieres que te duela la cabeza toda la tarde.
Otra cosa importante que a veces pasamos por alto: si ves a alguien mayor, a bebés o a niños pequeños, chécalos seguido. El calor extremo afecta más a estos grupos, y podrían deshidratarse sin que se den cuenta. Lo mismo va para tus perros y gatos si los tienes; déjalos en la sombra, dale agua fresquita y nunca, jamás, los dejes en un carro cerrado. Y wey, una cosa que la gente no respeta: no comas comida de la calle durante estos días. Los tamales, tortas, hot dogs y toda esa comida que venden en la vía pública se descompone rapidísimo cuando hay este calor, y lo último que necesitas es una infección estomacal además del calor infernal. ¿Realmente vale la pena sacrificar tu salud y la de quienes te rodean por no tomar precauciones básicas durante cuatro días?
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